Viernes 10 de abril del 2020
A ti, Señor, me acojo: no quede yo nunca defraudado; tú, que eres justo, ponme a salvo. A tus manos encomiendo mi espíritu: tú, el Dios leal, me librarás. (Salmo 30)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
En este nuevo día una vez más Señor, encomendamos nuestras vidas a ti. Tú conoces lo que hay en cada corazón, algunos con tristezas, miedo, incertidumbres, dudas, depresión, ansiedad, en fin, agobiados por todo esto que estamos atravesando, y algunas otras situaciones que nos agobian.
Señor, ten piedad y misericordia de nosotros; te alabamos y te bendecimos y reconocemos que tú eres mi Dios que tienes la última palabra en todo, y es por eso que depositamos todas nuestras cargas a ti, porque ya solos no podemos. Ven a socorrernos Señor!!!, ten piedad de nosotros.
Seguimos confiando Señor en que pronto llegará una Luz en este camino que a veces se torna oscuro. Gracias de antemano Señor, gracias. Cierro con esta linda canción “Entre tus manos”