LA HUMILDAD DE JESÚS

Jueves 9 de abril del 2020

Luego echó agua en una vasija, y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía ceñida.  (Juan 13,5)

 

MI REFLEXIÓN PERSONAL:

Cada día, cada mañana mientras tú aun duermes, yo en profunda oración y a solas con Jesús doy gracias por la vida, por haberme hecho un llamado a mí, por haberme señalado desde el vientre de mi madre para que hoy yo sea una servidora de su reino, una oveja de su rebaño.  Cada quien con sus dones y carismas, pero todos al servicio del Señor.

Muchos de nosotros piensan que recibiendo un mensaje, orando un ratico ya eso es todo.  Otros van los domingos a la iglesia y ya, cumplieron con el Señor.  Otros dicen: Yo me entiendo con el Señor, yo hablo con El y el me entiende.   Anja!!!, y tu tiempo para el Señor, ese tiempo de calidad, ese tiempo de servirle, ese tiempo donde tú te encargas de sus cosas mientras Él se encarga de las tuyas?   Por ejemplo servir en un Retiro, en tu Iglesia, visitar a los enfermos, ayudar a los necesitados?   Donde esta ese tiempo?

Hay muchos de los que están ahora mismo leyendo este mensaje, que sacan mucho tiempo para otras cosas: Vivir pegados a un Wasap, jugar Golf, jugar bingo o ir a los casinos, irse para un Resort, todo su tiempo para su cuerpo metidos en un Gim o en el Mirador haciendo ejercicios, o metidos en un Salón o Spa, porque su Dios es la belleza.   Y para Jesús, pa cuando?  quizás el tiempo que le sobra y rapidísimo para salir del paso.  Tal es el caso de muchos que reciben este mensaje, lo abren, ni lo leen y de una vez se ponen hacer otra cosa.  Qué pena!!!, quizás en  ese momento Dios quiere hablarte.

Amigo(a), hermano(a): Siempre digo que esto es cuestión personal, a nadie se les obliga a ser servidores del Señor, eres tú que tomas la decisión en la vida.   Eres tu personalmente que tomas la decisión si haces de tu trabajo un Dios, si haces de tu cuerpo un Dios, si haces de los juegos, del dinero un Dios.    Estoy convencida que el único Dios, el Rey de Reyes y el Señor de Señores es del que cada mañana yo te hablo.   Que tú le hagas caso o no, son tus problemas.  Vamos a pedirle al Señor, que nos de cada día más deseos de buscarle, de servirle con el corazón, con  HULMILDAD como lo hacia El.   Vamos hoy abrir nuestro corazón y permítele que entre de lleno en tu vida, en tu familia, y hoy da el paso para de alguna manera comprometerte más con el Señor.  Amen

Te regalo esta bella canción «Pescador de Hombres»

 

 

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