Viernes 13 de septiembre del 2019
En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
En este caminar de la vida vemos y compartimos con todo tipo de personas, temperamentos, educación, nivel académico, etc. Hay quienes viven evaluando que si soy más o menos que este, se viven comparando. Y peor aún, menosprecian a los demás, a veces sin verse así mismo, viendo sus propios errores o sus carencias primero.
Nosotros debemos trabajar mucho la humildad y saber qué de todo el mundo aprendemos algo. Cada persona es un espejo en el cual debemos vernos e identificar qué cosas debemos trabajar y modificar.
Siempre pongo el ejemplo de la muchacha que trabaja conmigo, es iletrada sin embargo a cada momento me da una lección de vida. Que hago yo? Que aprendo, la aprovecho al máximo.
Hoy, en este día veamos a nuestro alrededor a la gente con otros ojos, con otro corazón. Observemos lo bueno que ellos tienen, y aprendamos algo de eso. Algo tenemos que aprender de ellos.
Cierro con esta canción “Mi alfarero”