Miercoles 24 de julio del 2019
La promesa de Jesús es clara: “El que tenga sed, venga a mí; y beba el que cree en mí. Como dice la Escritura: ‘De su seno brotarán manantiales de agua viva’” (Jn 7,37-38)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Dios no conoce límites. Él puede y quiere ayudar a quien deposita su confianza en Él.
Es posible que alguien que hoy reciba esta mensaje, este atravesando por un momento difícil, y siente que los caminos se encuentran medios cerrados, como que la puerta esta estrecha. Sabes que? Eso depende de tu Fe. Recuerda que para Dios nada es imposible, deposita toda tu confianza en El.
Si te sientes desesperad@, recurre a los pies del Señor. Sientes miedo, ve a Él. El que tenga Sed, que bebe del agua viva de Jesús. Hoy el Señor te invita una vez más a que descanses en El y no entres en desesperación. Amen. Cierro con esta canción “Nada es imposible para mi”