Martes 16 de julio del 2019
Me estoy hundiendo en un océano profundo y no puedo hacer pie; he entrado en la hondura del agua, me arrastra la corriente. Pero mi oración se dirige a ti, Dios mío, el día de tu favor; que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude. (Salmo 68)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Cuantas veces pensamos y sentimos que el momento por el cual estamos atravesando, no es el que merecemos? Otros piensan: Señor tengo la soga al cuello, no me dejes morir, Es que cuando estamos pasando por momentos difíciles, todo lo vemos oscuro, difícil. Y saben ustedes por qué? Por la falta de Fe.
Me encantan los Salmos, siempre encuentro respuestas en ellos, no solo para mí, sino también para responder a inquietudes de personas muy allegadas y queridas. Hoy el Salmo 68 nos invita a confiar, a esperar, a tener Fe en el Señor, a saber que la misericordia de Dios nos asistirá, que no estamos solos. A saber que Dios no va a permitir que la soga nos ahorque, no va a permitir que nos hundamos, pues su mano poderosa nos levantara y nos sostendrá.
Quizás tú que lees mi reflexión de hoy, estés pasando por un momento de incertidumbre, un momento difícil, y al leerla pienses, uff esto es para mí. Siii es para ti, Dios ha querido que tú recuerdes que Él te ama y no te abandonara. Confía, descansa en el Señor, espera en El, en su infinita misericordia, permite que Él te asista, para eso debes abrir tu corazón de verdad, y creerle a Él.
Cierro con esta hermosa canción “Mi confianza en El”