Jueves 11 de julio del 2019
Guarda tu lengua del mal, tus labios de la falsedad; apártate del mal, obra el bien, busca la paz y corre tras ella. (Vean Salmo 33)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Todos nosotros tenemos temperamentos diferentes, y en consecuencia no todos sabemos utilizar la inteligencia emocional. Hay quienes en una situación determinada se le suelta esa lengua y dice lo primero que le llega a la cabeza, sin medir muchas veces las consecuencias, los maltratos, las ofensas y el daño que podamos causarle al otro.
Eso pasa mucho en los hogares, en las parejas por ejemplo. Cuanto daño hacemos a los hijos con insultos, con heridas que le quedan marcadas en sus mentes y corazones. De igual forma con nuestras parejas cuando tenemos rabia, decimos cosas que de gota en gota las copas se van rebosando y llegamos al cansancio. Insultos, maltratos, muchas veces las palabras hieren más que una agresión física. Hay gente que desde que abre esa boca es para agredir, para insultar, inclusive en sus hogares hasta miedo le tienen, los hijos se crían y crecen como jóvenes atemorizados, y las parejas ni se atreven a opinar. Conoces tu a alguien así? o eres tu mism@ que eres así?
Hoy la palabra en el Salmo 33 nos invita a mantener la paz, a correr detrás de ella, nos invita a que guardemos la lengua del mal, a que evitemos usar nuestros labios para emitir falsos juicios y palabras que dañen. Pidamos hoy al Señor que a través de su Santo Espíritu, nos llene de sabiduría, de discernimiento para que nuestros cerebros filtren los pensamientos y que las palabras que salgan de nuestros labios sean de Amor, de bien, de motivación hacia los demás.
Cierro con esta bonita canción “Dame un nuevo corazón Señor”