Martes 11 de junio del 2019
“Ustedes saben algo, dice el Papa Francisco: tenemos que estar atentos, nosotros caímos en la cultura del adjetivo, esta persona es esto, esa persona es aquello, y Dios no quiere esto, esto es una persona, es imagen de Dios, nada de adjetivos, dejemos que Dios ponga los adjetivos, nosotros ponemos el amor, a toda persona. (Discurso del Papa Francisco en el encuentro con la comunidad católica en Bulgaria)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Hoy no me apoyare en una cita bíblica, sino en las sabias palabras del Papa Francisco, este hombre de Dios, carismático, abierto, claro. Hoy el Papa nos hace un llamado a los que estamos en este camino del Señor, que muchas veces somos los primeros en estar con prejuicios, poniéndoles adjetivos a las personas en todo el sentido de la palabra.
Pero no se trata solo de estar poniéndole adjetivos a las personas, sino también de estar midiendo su servicio, que si hace o no hace, y si hace estar viendo de una manera crítica como lo hace para en caso de estar medio perdido o equivocado, arremeter o crucificarlo a base de críticas, nunca dando el paso de la ayuda, del apoyo, de la motivación, ni averiguar primero antes de poner el adjetivo o la crítica cual es la verdadera situación de esa persona o hermano.
Dice el Papa Francisco en este tema que Dios es el único que pone los adjetivos, nosotros solo ponemos el Amor. Dar acogida, dar un abrazo cuando más lo necesita alguien, una palabra de aliento, un llamado a la atención con Amor, un estoy aquí para ti siempre, un te necesito, todo esto es AMOR, ese que viene de Dios. No somos perfectos, simplemente instrumentos del Señor, prestos a dejarnos guiar por su Santo Espíritu.
Cierro con esta cancioncita, sube tus bocinas y cantémosle al Señor diciéndole que nos de a beber de su manantial “Dame de Beber”