Miercoles 27 de marzo del 2019
¡Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti! (Salmo 16:1)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Cuando andamos agobiados, nos refugiamos en el Señor, cuando andamos perdidos, recurrimos al Señor. Si sentimos dudas, miedo, incertidumbres, nos refugiamos en El, si corremos peligro y el enemigo nos anda acechando, nos refugiamos en ti Señor. Dice el Salmo 16, con un grito de clamor: Protégeme Dios mío que me refugio en ti.
Nadie que ha recurrido al Señor ha quedado defraudado, todo el que se abandona en El, recibe una respuesta, siempre para bien. Por eso si hoy te sientes confundido, desanimad@, refúgiate en el Señor, ve a los pies de Jesús. Confía, confía, espera, no te desesperes, recuerda que la última palabra la tiene el Señor, que es nuestro Dios.
Quiero terminar con esta linda canción “La última palabra”