Lunes 25 de marzo del 2019
En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes. (1 Pedro 3:8) Y dice en Juan 13:34,»Ámense unos a otros, así como yo los he amado»
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Muchas veces vivimos una vida agitada, muy deprisa, entramos y salimos a nuestros hogares y no nos percatamos bien de quienes son nuestros vecinos, esos que son los que están ahí a nuestro lado, muy cerquita, al toque de una puerta. Hay vecinos que viven solos, quizás una pareja de viejitos, o quizás personas solas sin una pareja. En fin, motivos suficientes para tener una apertura sana con tus vecinos, conocerlos, pues serán los primeros en salir al auxilio en caso de una necesidad, emergencia. Además los vecinos son esos, que en un momento determinado podrían compartir momentos de alegría contigo, reír juntos, eso también nos hace más humanos, felices y unidos, nos hace una gran familia.
Conoces tu a tus vecinos, conozco yo a mis vecinos? Esto me sirve a mi también de reflexión hoy, porque definitivamente en momentos de necesidades, son los que recurren a ti de inmediato. Y esos que viven en Torres altas, casas grandes de altos portones eléctricos, conocen a sus vecinos? Saben si necesitan de una palabra de aliento, de un abrazo, de una palmadita en el hombro para darle animo en momentos de dolor, y de tristezas? Sabes si necesitan quizás beberse un cafecito conversado entre risas o llantos?
Yo soy de las personas que no hablo mucho con mis vecinos, soy callada, muy respetuosa, pero siempre he manifestado y una vez más lo digo, que aunque no soy de mucho hablar y compartir en galerías, en cherchas, porque normalmente entro y salgo y me recojo en mi casa, siempre estoy presta para todo el que me necesite, no importa la hora, 24/7. Creo que nuestros vecinos son como esa prenda preciosa, por los cuales debemos orar mucho, cuidar de sus pertenencias como las nuestras, apoyarnos unos a otros, cuidarnos unos a otros siempre, y ser generosos, solidarios y sobre todo desinteresados. Ser respetuosos también del derecho ajeno, muy importante.
Tal y como dice la palabra «Amémonos unos a otros como Dios nos ama» Hoy aunque se ha hecho larga mi reflexión, vale la pena sacar ese momento para hacer una alto y dar gracias a Dios por NUESTRAS FAMILIAS, por nuestros vecinos, por sus vidas, sus situaciones particulares, por sus temperamentos diversos, por sus defectos y virtudes. Padre Eterno de bondad y misericordia hoy te pedimos PAZ, AMOR, COMPRENSIÓN, TOLERANCIA, UNIÓN, PROSPERIDAD para todos, pero sobre todo PAZ, MUCHA PAZ PARA TODOS. Amen