Miercoles 30 de enero del 2019
Pero Tú, oh SEÑOR, no estés lejos; Fuerza mía, apresúrate a socorrerme. (Salmos 22:19) El señor se hace presente en cada momento y circunstancia, él acude al que le clama. Invoca de corazón y él te auxiliará, porque un corazón contrito y humillado él no lo desprecia. Su auxilio no está en darnos bienes materiales, sino en la fuerza necesaria para seguir y no desfallecer.
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
No sé si te ha pasado, que has estado atravesando por momentos difíciles, a veces económicos, otros sentimentales, emocionales, espirituales. No importa cuál sea ese momento de preocupación, siempre podemos contar con un Jesús Vivo y Resucitado que nos ama, que no nos deja solos ni un solo segundo.
Muchas veces pensamos en medio de la tribulación que estamos solos, y realmente nos equivocamos, pues el Señor en todo momento está ahí sosteniéndonos de sus manos. En momentos de pruebas, pide auxilio al Señor, en momentos de angustia aclama a Jesús, en momentos de tristeza, suplícale que convierta tu lamento en baile. Solo tienes que hacerlo de corazón, y veras como el Señor en su infinita misericordia acoge tus ruegos. El Señor es clemente y misericordioso, y en su Amor responde enseguida cuando menos lo esperas. Por eso hoy, en una oración de ruego, de súplica, yo pido, intercedo por mis hermanos de Venezuela para que la mano poderosa de Jesús, para que su infinita Misericordia los arrope, los sostenga, los proteja.
En este día no se cual será tu tristeza, preocupación. Yo solamente te digo, que confíes en Jesús, que le entregues todas tus cargas a El, que no confíes tanto en el hombre, sino que te abandones en el Señor, que es el que todo lo puede. Cuando te sientas que estas debilitado di «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» Recuerda lo que dice el Salmo 120: «Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra» amen. Cierro con esta bella canción «El auxilio me viene de ti»