Martes 27 de noviembre del 2018
Jesús contestó: «Estén sobre aviso y no se dejen engañar; porque muchos usurparán mi nombre y dirán: Yo soy el Mesías, el tiempo está cerca. No los sigan. No se asusten si oyen hablar de guerras y disturbios, porque estas cosas tienen que ocurrir primero, pero el fin no llegará tan de inmediato.» (Ver Lucas 21:8-9))
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Reflexionar sobre este texto bíblico es algo complicado y trae conjeturas diferentes. Yo que soy una ferviente cristiana Católica, abierta a los diversos enfoques espirituales y sobre todo muy respetuosa de mis hermanos no católicos, soy de las que pienso que Dios es un Dios de amor y misericordia, que no es castigador, que entiende cuando he sido capaz de caer en debilidades y me ayuda a levantarme en todo momento. Ese es el Dios que yo conozco y que amo.
No conozco ese Dios que muchos predican metiendo terror, diciendo y poniéndole fechas al fin del mundo, aterrorizando a la gente. Hay quienes dicen que son profetas y andan engañando. Eso lo dice la palabra: Son muchos los que usurparan el nombre de Jesús y dirán que son el Mesías, y diciendo que el fin anda cerca. NO TE DEJES CONFUNDIR Y ENGAÑAR!!!, Mantente enfocad@ al propio Jesús que es todo Amor. Nada que te cause temor y te robe la paz, viene de Dios, pues el que esta con Dios no le teme a nada y está preparado, acogido a su Santa voluntad.
Como creyente cristiana católica no me cierro a las realidades de la vida, respeto mucho a los hermanos de otras religiones o corrientes espirituales, pues todos somos hermanos, hijos del Padre Dios, creados a su imagen y semejanza, y de todos hay un aprendizaje hermoso, hay una sabiduría. No ando promulgando que soy una Santa y una enviada, todo lo contrario, me considero ser una gran pecadora, pero una mujer con mucho temor de Dios, buscando siempre la guía de mi Señor. Soy de las que creo firmemente que la última palabra la tiene Dios y que mi Dios, ese que yo conozco, es el que lo sabe todo. A El, solo a Él, todo el honor, la honra y la Gloria, por los siglos de los siglos, amen, amen, amen.
Cierro con esta bella canción la cual te invito a que subas tus bocinas y cantemos “Vine adorarte”