Lunes 8 de octubre del 2018
¿Qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? Él contestó: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.» (vean San Lucas 10:25 en adelante)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Caminar en este mundo y hacer el esfuerzo por llevar una vida alineada a los preceptos de Dios, no es una tarea fácil. Nadie es Santo, todos somos pecadores y a cada momento caemos en debilidades que nos cuestan mucho. Sin embargo hay cosas que pueden hacerse y que no nos cuesta ningún sacrificio o esfuerzo, solo tener la voluntad de ser diferente.
Que nos cuesta ser generosos, compasivos y misericordiosos con nuestro prójimo? Y quien es tu prójimo? Dicen que Mi prójimo no es simplemente el cercano. Es todo aquel ser humano, que pobre, enfermo, equivocado y desvalido, no lo es por su causa, sino por causa nuestra. Ósea que muchas veces por causa nuestra, por dejadez, por indiferencia, por indolencia hacemos que otros sean unos desvalidos, unos mendigos, unos abandonados. Por esos corazones endurecidos e indiferentes que muchas veces tenemos.
Estamos nosotros verdaderamente trabajando ese corazón nuestro para heredar la vida eterna? No!!!, nos falta mucho. Como solos no podemos por nuestras debilidades, pidamos a Dios hoy un corazón muy parecido al suyo, que seamos sensibles, que seamos más compasivos. Pidamos mucho Amor en nuestros corazones, que es que más necesitamos MUCHO AMOR.
Cierro con esta linda canción, pidiéndole al Señor que entre a nuestras vidas, que toque nuestros corazones, que nos haga más dignos de Él. «Entra»