Jueves 13 de septiembre del 2018
Señor, tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o me levanto, de lejos penetras mis pensamientos; distingues mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. (Véase Salmo 138)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Señor mío Padre amado, en este linda mañana, en este nuevo día vengo ante ti, a conversar contigo. Tú conoces mis pensamientos, mis sentimientos, conoces bien todo lo que a mí me sucede, conoces mis situaciones y también sabes muy bien la solución de cada una de ellas. Sabes además mi Señor, el momento preciso en que deben darse y solucionarse las cosas. Por eso hoy una vez más, entrego en tus manos todo lo mio para que organices mis pensamientos, mis deseos y todo lo pongas en un Orden Divino según sea tu voluntad.
Sé muy bien mi Dios que todo lo que tú decides para mí y permites que ocurra, es porque me conviene y porque tienes un plan perfecto hacia mi persona. Hoy quizás no vea claro ese plan, pero tú si lo tienes clarísimo. Hazme ver Señor cuál es tu propósito, y dame la paciencia, la paz, la armonía interna para mantener la espera, la confianza, la Fe y la esperanza en que todo lo que sucede es para mi bien. Gracias mi Dios, gracias.
Termino con esta canción “Tú me conoces”