Viernes 7 de septiembre del 2018
Encomienda tu camino al Señor, confía en él, y él actuará: hará tu justicia como el amanecer, tu derecho como el mediodía. (Véase Salmo 36)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Muchos de nosotros andamos en la vida como un maratonista, como un correcaminos, llevando una vida rapidísima, abarcando todo lo que está a nuestro alrededor. Son muchos los que ni siquiera duermen tranquilos y descansan pensando en el trabajo, en lo que dejaron pendiente. Esto por supuesto también les afecta su inter relación con los hijos, con la pareja, pues casi siempre andan medio ido como dicen. Te digo que les pasa a este tipo de personas, que viven así?
Es que su confianza en el Señor está muy debilitada, apuestan más a su sabiduría personal, se creen que se la saben todas, no sabiendo que la última palabra la tiene Dios. No depositan sus cargas en las manos de aquel que todo lo puede, todo lo hace, todo lo transforma. Tu a lo mejor eres de los que a tu alrededor se te está acabando el mundo y tú no te das cuenta, porque andas de prisa, no tienes tiempo para ti, ni para los tuyos. A veces no tienes ni tiempo para leer una reflexión espiritual como estas.
Si estas dentro de ese conglomerado, qué pena!!!, pero sabes qué? Estas a tiempo de hacer un alto en el camino, coger y dejar, pensar que debes tomar cuidado para ti, cuidar tu paz interior, y trabajar la Fe, confiar nuestras cosas en el Señor, sabiendo que todo lo hará en su momento. Vamos hoy a encomendar nuestras vidas a Dios, vamos a llevar la vida más despacio, vamos a disfrutar de cosas sencillas, no nos compliquemos tanto, no le compliquemos tanto la vida a otros. Vive, pero vive feliz!!! Para eso te regalo este merengue, disfrútalo, vívelo, canta, baila, brinca pero Vive!!!