Jueves 2 de agosto del 2018
Confía en el Señor y haz el bien, habita en tu tierra y come tranquilo. Pon tu alegría en el Señor, él te dará lo que ansió tu corazón. Encomienda al Señor tus empresas, confía en él que lo hará bien. (Salmo 37:3-5)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Muchas veces nos sentimos atribulados por cosas que nos suceden. Quizás la falta de un trabajo, quizás por un familiar enfermo, un cuadro clínico nuestro dudoso, quizás por una difícil situación financiera, quizás por inconformidad por el manejo del gobierno de mi país, quizás por algún problema sentimental, problemas en mi matrimonio o noviazgo, en fin, muchas pueden ser las situaciones que nos quiten la alegría por un momento y que nosotros en nuestra debilidad, caemos en aflicción.
Aprendamos a sobreponernos a cualquier situación en la vida, los problemas siempre llegan, están, pero todo va a depender con la visión que lo veamos y lo enfrentemos. Hay que tener Fe y Paz en medio de la tormenta, hay que sonreír en medio del dolor, hay que dar gracias a Dios por todo aun en medio de las tristezas. No importa lo que nos esté sucediendo, pongamos toda nuestra confianza en Dios, encomendemos TODO, esperemos con paciencia y El hará en su tiempo y en su momento. Mantengamos la calma, la confianza y las esperanzas en el Señor. Recuerda que Dios todo lo hace perfecto, recuerda que después de la tormenta llega la calma, recuerda que al fondo del Túnel siempre hay una luz, confía más en el Señor.
Que nada ni nadie te turbe y te haga desenfocarte, te haga desanimarte. Mantén tu mirada puesta en el Señor, recuerda que El no pierde su vista de nosotros. Cierro con esta canción que me da mucha Paz “Nada te turbe”