¿Por qué recitas mis preceptos y tienes siempre en la boca mi alianza, tú que detestas mi enseñanza y te echas a la espalda mis mandatos? (Ver el Salmo 49)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
En las lecturas del día de hoy si buscas el calendario litúrgico, verán como el Señor expresa de alguna manera su malestar por todos aquellos que dicen ser del camino y verdaderamente no lo son. Acaso tú no sabes que el mismo Dios sabe quién verdaderamente le sigue?
Eres de esos que cuando va a la misa cabecea y se duerme? Cuando escuchas la palabra de boca de alguien le da sueño, se aburre? Nunca has sentido ese poner atención a cada palabra, cada historia que se proclama? Yo si lo he sentido, esa sed de la palabra. Cuando están orando, cierras los ojos y te duermes, y cuando te preguntan dices que estabas intercediendo? jajajaja me rio porque Dios todo lo sabe, nadie puede engañarlo.
Hoy la palabra en el Salmo 49 vemos como el Señor nos dice claramente cómo podemos ser capaces de recitar sus preceptos, de estar hablando de Él aparentando que estamos en este camino de la Fe y sin embargo damos muestra de que cuando se proclama la palabra en algún lugar nos aburre, nos da sueño y hasta nos sentimos incómodos? Piensa tu en que grupo te encuentras: en los que se aburren o en lo que escucha con atención cada palabra que se proclama? Solo para tu consumo.
Cierro con esta linda canción “Tu Palabra”