Martes 17 de abril del 2018
A tus manos encomiendo mi espíritu: tú, el Dios leal, me librarás. Yo confío en el Señor. Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. (Ver Salmo 30)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Cada uno de nosotros llevamos una vida diferente, cada uno con sus propios afanes. Dentro de este hermoso grupo de amigos y hermanos que cada día reciben con cariño mis reflexiones, se y estoy segura, que los hay unos con mas Fe que otros, y eso es normal. No todos sabemos canalizar las duras pruebas de la vida de la misma forma.
En el transcurrir de la vida, he aprendido a entregar a mi Dios cada paso, cada decision, todos mis pensamientos, proyectos, deseos. Le consulto a mi Señor lo que debo hacer, le pido su guia, su luz, pues muchas veces nosotros mismos no vemos las cosas tan claras. Siempre debemos encomendar al Señor todo lo que por nuestra cabeza pase, antes de actuar, confiar en las decisiones del Señor y saber que El siempre querra lo mejor para nosotros.
Por Fe sabemos que la misericordia de nuestro Señor es grande y que siempre nos cubre. Hoy te invito a hacer de este Salmo 30, una realidad de vida, de práctica y decir de corazón: Señor, hoy una vez mas, en tus manos encomiendo mi espíritu, y confío en que tu me daras lo mejor, y alejaras de mi todo aquello que no convenga. amen. Gracias Señor!!!
Cierro con esta linda canción «Entre tus manos»