Martes 20 de febrero del 2018
Cuando uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias; el Señor está cerca de los atribulados, salva a los abatidos. (Ver Salmo 33)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Todo aquel que siente que se está ahogando pide auxilio de alguna manera. Cuando sentimos que ya no podemos más, tendemos a clamar a Dios y pedirle que nos asista, que no nos abandone, que nos ayude, que nos dé una luz en medio del camino oscuro. En esos momentos como gente de Fe, nos abandonamos a Él y le pedimos que todo se haga y suceda conforme a su voluntad.
Durante esos procesos de angustias, temores, incertidumbres, intranquilidades, por nuestras mentes pasan muchas cosas, la mayoría de ellas son acechanzas del enemigo para robarnos la paz, pues se aprovecha de esa vulnerabilidad y debilidad en la que nos encontramos. Es ahí cuando con más Fe y confianza en nuestro Señor, debemos abandonarnos en El, recurriendo a la oración, confiar y esperar en El. La misma palabra lo dice claro: “El Señor está cerca de los atribulados y salva a los abatidos” El Señor siempre está cerca de nosotros.
Vamos hoy a continuar firmes en la Fe, a no desmayar aunque estemos atravesando por momentos difíciles. No perdamos el enfoque hacia el Señor. Recordemos que Dios es bueno, compasivo y misericordioso, que conoce todo lo que nos pasa, todo lo que pensamos y sabe cuál es la solución de todo lo nuestro. Confiemos más en El, esto es cuestión de creer en El. Cierro con esta canción, disfrútala “Tan solo cree”