EL SEÑOR ESCUCHA

Viernes 16 de febrero del 2018

Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias (Ver Salmo 50)

 

MI REFLEXIÓN PERSONAL:

A quienes de ustedes les ha pasado, que de repente le llega una prueba, un momento de dolor, ese que tu sientes como que el corazón te duele, y eso te tumba, te entristeces, te sientes tan pero tan desesperad@, que crees en ese momento que ya todo para ti ha terminado.  No ves salida, todo lo ves oscuro.  Te ha pasado esto?   Verdad que es difícil esos momentos, tan malos que no se lo deseamos a nadie que amamos.   Quizás por ejemplo descubrir una infidelidad, otra cosa podría ser perder un ser querido, que te boten del trabajo, o que descubras algo que te duele en el corazón, fruto de una mentira o falsedad?

Sin embargo en medio de ese dolor, no podemos olvidar que tenemos el único que en todo momento nunca jamás nos deja sol@s, siempre está ahí.  Ese bálsamo, ese sostén, que no te deja caer.   Tú en esos momentos quizás en medio de lloros, lágrimas solo aclamas a Él, pides misericordia, pides Luz, pides sobre todo discernimiento para saber cómo actuar y que hacer.   Dios en su infinito Amor te escucha y te envía una Luz especial que de repente todo empiezas a ver más claro y desde otra óptica.  Muchas veces en medio de esa tormenta, mantienes la calma, aun sabiendo lo que estas atravesando, mantienes la paz, eso es Dios actuando en tu corazón.  Sabes por qué esta respuesta tan rápido de parte de El para los que le invocan?   Porque dice su palabra en el Salmo 50:  “Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias”

El Señor es infinitamente bueno, no desoye nuestros clamores, Él lo sabe todo, y sabe la solución de cada cosa, lo único es que nosotros debemos creerle y dejar que actúe en su tiempo y su momento.  Nosotros mantener la calma y confiar.   Con esa palabra quiero concluir hoy mi reflexión “Confía”, así se llama esta canción, disfrútala

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