Viernes 19 de enero del 2018
Misericordia, Dios mío, misericordia (Salmo 56)
MI REFLEXIÓN PESONAL:
Normalmente cuando las personas están pasando por momentos difíciles en sus vidas, claman al Señor, piden misericordia. Pedir misericordia es como un grito de auxilio, pidiendo su amparo, su protección, su guía, su ayuda. Para mí la palabra clave es amparo, y así es que nos sentimos aquellos que en El hemos creído, amparados por El.
Hoy es un buen día para tu pensar por qué y por quien deseas pedir al Señor misericordia: Algún ser amado enfermo, por situación financiera mala, por tu matrimonio, por tu vida amorosa. Misericordia Señor por la paz de mi hogar, por mi trabajo para que mejoren las condiciones, por mi salud. Misericordia Señor por la Paz del mundo, de manera especial hoy pido por Venezuela. Misericordia Señor por nuestro país la República Dominicana para que cese la violencia y la delincuencia.
Oh Padre de bondad y misericordia, escucha con Amor, con piedad, todo este clamor que te hacemos, mira cuantos corazones tristes, abatidos, preocupados por futuros inciertos. Ven y cúbrenos con tu mano poderosa, amorosa y misericordiosa. Confiamos en ti Señor, y por eso hoy nos hemos apoyado en este Salmo 56, donde recurriendo a tu palabra tu nos das, nos brindas un bálsamo, un aliento, un amparo. Gracias mi Dios!!!
Termino con esta linda canción “Grande es tu misericordia Señor”