Viernes 15 de diciembre del 20|7
“El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida” (Ver Salmo 1)
MI REFLEXION PERSONAL:
A la verdad que cuando conocemos a Jesus, abrimos nuestro corazón, nuestra mente, y eso se nota. Conozco personas que han dado ese paso, que antes de conocer a Jesus tenían un aspecto de personas duras, y ahora sus sonrisas son el verdadero rostro de un Jesus vivo y resucitado en su corazón, han pasado a ser seres de luz.
Cuando conocemos a un Jesus, todo lo cogemos con calma, sopesamos las cosas, tenemos como un discernimiento especial, nada nos espanta, nada nos atemoriza. Cuando los problemas llegan, lo cogemos suave y mantenemos la calma. Si se presenta alguna situación difícil, complicada, mantenemos el equilibrio emocional. Pensamos bien las cosas antes de hacerlas y decirlas. Todo eso se consigue, se logra, cuando conocemos a un Jesus vivo y resucitado. Jajajaja, me rio porque conozco tan de cerca seres humanos que amo mucho y que he visto como el Señor les ha cambiado ese semblante, son otra persona, los ha transformado.
Hoy en este día te invito a que des ese paso hermoso, de conocer a un Jesus que te dará un giro de 360 grados en tu vida. Aprenderás a ver y a tomar las cosas en tu vida con otra óptica. Dice la palabra: El Señor es mi luz y mi salvación, a quien he de temer? Cuando tenemos nuestro corazón abierto para las obras del Señor en nuestras vidas, otra cosa es, somos otra cosa, somos y seremos otra fragancia, somos seres especiales, seres de Luz en medio del camino. Da ese paso y veras y conocerás La Gloria de Dios. Amen.
Termino con esta canción “El Señor es mi luz y mi Salvación, a quien he de temer”