Jueves 2 de noviembre del 2017
“Hay algo que traigo a la memoria y me da esperanza: que la misericordia del Señor no termina y no se acaba su compasión: antes bien, se renuevan cada mañana: ¡qué grande es tu fidelidad! El Señor es mi lote, me digo, y espero en él. El Señor es bueno para los que en él esperan y lo buscan; es bueno esperar en silencio la salvación del Señor” (Lamentaciones 3:20-24)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Es humano que cuando estamos atravesando una fuerte prueba, una gran aflicción, nos sentimos muy tristes, perdemos las fuerzas, las ganas, los ánimos, el deseo. Si nos descuidamos hasta se puede caer en una depresión. Sin embargo hay una gran esperanza para aquellos que en El creemos a ciegas. Tener Esperanzas es saber esperar, confiando en El.
En este caminar de la Fe soy testigo de que en momentos de dificultad, he recibido de mi Señor un bálsamo de paz, El renueva mis fuerzas. Siempre he dicho que Dios es bueno, compasivo y misericordioso, y es así. Yo les digo estas palabras basada en que soy un testimonio de la gran misericordia del Señor. En el he confiado, he creído, he esperado pacientemente, porque creo en su fidelidad que es grande. Creo que aunque muchas veces está en silencio es porque está trabajando en lo que le hemos pedido. Yo confío en mi Señor y se por Fe, que todo aquello que quiero, que deseo, que espero, me lo concederá en su tiempo y su momento. Amen.
Quiero terminar mi reflexión de hoy, invitándote a que aunque estés pasando por momentos difíciles, aunque estés atravesando alguna prueba de la índole que sea, siempre alaba al Señor, no dejes nunca en reconocerle como el Todopoderoso. Cantemos!!! “Alaba a Dios”