HIPÓCRITAS, MENTIROSOS

Viernes 20 de octubre del 2017

«Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. (véase Lucas 12:1-2)

 

MI REFLEXIÓN PERSONAL:

Han oído ustedes decir: No se puede tapar el sol con un dedo, tarde o temprano todo se sabe.  Hay personas que aparentan estar súper correctos, se ven como Santos y sin embargo están acabando con medio mundo callados.  Conoces tu alguien así?  Cuidado, no lo digas, solo piénsalo.

Saben lo que es la levadura?  Un ingrediente que se le echa a los biscochos para hacerlos crecer.  Eso mismo advierte Jesús a nosotros, que tengamos cuidado con esas personas que son falsas levaduras, es decir esos que hablan mucho, que aparentan estar correctos, en sus comunidades son excelentes personas, los que predican con las palabras pero no con sus hechos, pues por ejemplo en sus hogares son demonios.  Hipócritas dice el Señor, mentirosos!!!   Tarde o temprano esas cosas se llegan a saber pues no hay nada oculto que no llegue a salir a la luz de los demás.

Ay de esos hombres que están en este camino de la Fe, que tú ves que van a muchos retiros a Servir, son excelentes servidores al Señor, pues son serviciales, amorosos, si claro más de la cuenta pues son unos infieles con sus mujeres, no la respetan, las engañan, pues son capaces de amar a más de una mujer.  Y saben qué?  Dios todo lo sabe y todo lo ve.  Podrán engañar a los hombres pero NO A DIOS.

No sé si alguien de los que ahora lee esta reflexión pudiese estar dentro de este grupo de “Hipócritas o mentirosos”, como reales fariseos.   Si es así, al Señor que les perdone y que en su infinita misericordia a través de su Santo Espíritu toque sus corazones, los libere, los sane, los haga hombres y mujeres de bien.  Enséñales Señor a hablar la verdad, a ser personas de bien, de ejemplo, a ser un verdadero reflejo del Rostro de Jesús.  Amen.

Perdonen si mi reflexión hoy esta dura, pero a veces debemos hablar claro, pues así lo quiere el Señor.  Cierro con esta canción  pidiendo al gran poder de mi Dios que cada día nos permita ser como un Alabastro, precioso ante sus ojos.   “Hoy quiebro mi alabastro”

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