Miercoles 4 de octubre del 2017
“También otro le dijo: Te seguiré, Señor; pero déjame antes despedirme de los de mi casa. Le dijo Jesús: Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios” (Lucas 9:61-62)
MI REFLEXIÓN PERSONAL:
Por ejemplo, se convoca de manera espontánea en una comunidad para apoyar en tal actividad donde más o menos son alrededor de unas 250 personas, y de esas solo las mismas 20 de siempre son las que levantan la mano y están ahí. Una dice que tiene que ir al interior, la otra dice que tiene un compromiso familiar, la otra que va para una boda, la otra para un bautizo, la otra para unos 15, en fin un pero para darle un Si a las cosas del Señor, siempre anteponiendo sus cosas ante las del Señor. Si invitas a un Retiro a alguien dice que tiene ya un compromiso previo ese finde y que no puede.
Otra panorámica: Resulta que más adelante se presentan situaciones muy difíciles a esas personas que nunca tenían tiempo para lo del Señor. Cuando están al borde de la desesperación, entonces con gritos de suplicas quieren que Dios les responda, y rápido. Otros confrontan problemas financieros y claman al Señor. Dios en su infinita misericordia les escucha.
Cuando te involucren de alguna manera en las cosas del Señor, en el camino de la Fe de la manera que sea: invitándote a un retiro, un grupo de oración, un rosario, una asamblea, un culto, una misa, un servicio, no antepongas tus cosas primero que los compromisos con Dios. El Señor se encarga de tus cosas en lo que tú te encargas de las de Él. Dios todo lo hace perfecto.
Termino con esta linda canción “Busca primero el reino de Dios”